domingo, 25 de enero de 2009

VUELTA AL COLE... TRAS LOS ESCOMBROS


Quiero referirme a tres noticias últimas que han llegado a los periódicos:

"Vuelta a clase en Gaza entre los escombros", 200.000 escolares reanudan el curso tras la ofensiva israelí" (El País, domingo 25 de enero de 2009)

Dicen que comenzaron a verse mochilas a las espaldas de los niños en Gaza,camino de la escuela; otros tardarán mucho en incorporarse todavía, porque el ejército israelí destruyó más de 35 escuelas, entre otras los colegios de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados... volverán al menos a la calle, jugarán durante el recreo entre ruinas y cascotes, y quizás algúno también sonreirá.

Volverán a los escombros; y es preferible esta imagen a la de la sangre derramada, a las caras de terror, a las ruinas y la desolación que con eficacia absoluta les han preparado los verdugos...

Los niños son siempre víctimas inocentes, pero también lo dice el libro "los padres probaron las uvas verdes y los hijos sufren la dentera" y a estos y otros principios parecen aferrarse los victimarios de hoy.

"Cuatro niños mueren al desplomarse un pabellón polideportivo de San Boi de Llobregat, en Barcelona"

Hay víctimas también y en este caso a causa del viento, una fuerte racha que levantó y derribó más tarde sobre los niños que estaban entrenando, una parte de la cubierta y las paredes del polideportivo... Mañana volverán al cole y en su clase habrá pupitres vacíos, algunos están en el hospital, otros no regresarán ya; ¿cómo puede soportar un niño el descubrimiento brutal de la muerte que acecha entre los escombros? ¿cómo puede aceptar que podría haber sido él mismo, su hermano, su amigo el que ya no está?

Y Tercera noticia de algunos días atrás:

"Un grupo de "talibanes" destruye cuatro escuelas de niñas en Afganistan"

No, no les interesa que vayan a la escuela; esta vez sí, su esperanza de una cambio reducido a escombros.. y vuelta al gineceo, a las faldas de las madres en el interior de la casa, confinadas a la cárcel del hogar , a la infancia rota y secuestrada, a la condena del matrimonio amañado a los doce años, a la ignorancia, al "burka", a la inexistencia social, a la esclavitud práctica... y son millones de ellas.

Tres historias de escombros... y ¿qué queremos construir sobre estas bases?

Aunque le imagen que me imagino sugiere algo de esperanza; prefiero ver de espaldas a los niños de Gaza que se dirigen a la escuela, aunque tengan que retirar los cascotes del pupitre y escribir en un rincón de la pared con yeso, porque ya no hay muros siquiera.

Mariano Ibeas

No hay comentarios: