viernes, 6 de marzo de 2026

Soñaré, si no os importa...

CATORCE

“Él me dijo: soñaré una hierba,

un coro y en cada rama vibra un amante…”

                        (Adonis, “Adoniada”,  pag 203.)

Él me dijo:

Soñaré, si no os importa,

lo  que quiero:

un mundo nuevo

            un cielo nuevo

            y una tierra nueva

no contaminada,

donde el sol brille

            para todos…

un mundo donde la tierra

            no engendre esclavos

sino hijos

y como madre os alimente

a cada uno

como a las florecillas

            de los campos,

como a los pájaros

__ que no hilan ni siegan,

ni cultivan la tierra__

y sin embargo se alimentan

y ni siquiera Salomón

con todo su saber y en toda su riqueza

vistió nunca con semejantes galas

y hermosura…

y el Rey David no cantó con su triste lira

algo semejante a sus cantos

de espesura…

No tengáis miedo:

vendrán tiempos difíciles

de  duelos y de llantos,

de lluvias incesantes

            de rayos y tormentas…

y maldeciréis al cielo,

lamentaréis haber nacido

y no querréis  pisar esta tierra hostil

            y este suelo miserable

que no cría más que polvo

            hielo y fuego

y que nunca fue propicio

al tiempo del amor

            y de las flores…

pero siempre que llueve escampa

y canta un coro de pájaros

            en los árboles,

porque siempre que llueve

escampa…!

 

            Mariano Ibeas 13/11/ 2024

 




jueves, 5 de marzo de 2026

El frío, que no termina...

 


TRECE (Continuación)

 

El frío

que no termina de congelar mis huesos

y ya no existe

la posibilidad de una sunamita*

que duerma en mi seno

y dé calor al rey David…

Han fallado los pronósticos

y todos los soportes:

se rompieron los grillos,

quebraron los candados

rompieron puertas y postigos

y el enemigo entró

como una torrentera **

y se llevó todo por delante

hacia la desembocadura

hacia el mar

hacia la nada

y ya no hay nada que guardar…!

 

NOTAS: * Libro primero de los Reyes, 1, 1-5

                ** Recordando los días de las inundaciones en Valencia, en Octubre de 2024.

 

Mariano Ibeas 8/11/2024

 

miércoles, 4 de marzo de 2026

Ahora, que no sigo a nadie...

 


DOCE

“Él me dijo: : Nada más que me vacío en mis pasos,

como si estuviera partiendo, yendo…”                   

(Adonis, “Adoniada”,  pag 203.)

 

Hoy que no sigo a nadie

voy contando mis pasos

lentamente

y nunca estoy seguro de dónde

pongo el pie,

por miedo a que la tierra

me falle,

a que me falte el aire

para poder respirar,

por no tener asidero

ni baranda

ni poyo donde sentarme;

desierto por mi sed

al no encontrar el agua

ni el manantial,

la alfaguara que no mana

y el frío por la noche…

martes, 3 de marzo de 2026

Ahora, las cosas...

ONCE

 

Ahora, las cosas

han cambiado:

mi abuelo era

el que estaba seguro de todo

mi padre ya empezó a dudar

y yo

no estoy seguro         

            de casi nada…

y presiento que mi vida

es una conjetura,

menos aún que una hipótesis

de trabajo

en manos del azar;

mi línea recta se truncó,

se dividió en todos

los cruces, las líneas divisorias,

las fronteras

y he llegado al laberinto

de las ilusiones y los sueños

y no hay salida:

la luz y la oscuridad se mezclan

en una pasta gris, espesa,

de humo y de cenizas

y no hay lugar

y ya no hay tiempo

nada, ¡se acabó!

 

            Mariano Ibeas  7-8/11/2024



lunes, 2 de marzo de 2026

Construyo mi vida...

DIEZ

            “Él me dijo:

            Desde que el lenguaje de la prosa dejó de amamantarme, 


solo he aprendido a vivir con las conjeturas”.

 

Construyo mi vida

            como  telas de araña

colgando en el vacío.

Ya no me contento

            con la prosa prosaica,

quiero volver al verso

quiero volver al surco

            interminable

de los día y las horas

__pro-ésere, pro sequere,

pro-ire, prorsum__

me vienen en oleadas

las clases de latín, interminables,

del método Petitmangin,

todo a base de ejemplos

y citas de los clásicos:

__César, Tito Livio, , Cornelio Nepote,

                        Salustio et alia__

en la seguridad absoluta

de recorrer el camino recto

no había otra opción,

no había…

Mariano Ibeas 7/11/2024

 


 

viernes, 27 de febrero de 2026

Una abuela hechicera...

NUEVE

 

“Él me dijo:

            Una rueca en sus manos. Ella recordaba,

Ella es la abuela hechicera”. (Pág. 203)

 

Una abuela hechicera,

una rueca en sus manos

y el hilo sutil de la lana

que fluye entre sus dedos;

hila y reza,

reza e hila

en las tardes ventosas

que preceden al invierno,

bajo el grito del viento

en la chimenea

donde vuelan sin cesar

encinas en pavesas

mientras desgrana

entre los labios el rosario,

entre los dedos la madeja,

le eterna salmodia

en mis oídos

de los romances

            y los cuentos.

No hay lugar para el llanto,

Si acaso una lágrima

se desliza por el rostro ajado

o se enjuaga en una esquina

del delantal, que lo cela todo…

Sus ojos están vivos

y siguen atentos

el resplandor rojo

            de la hoguera,

y el viejo crepitar del tiempo.

__ el tiempo a su pesar

decrépito__

el gato duerme y ronronea

como un objeto más,

que hubiese dejado ahí

la última marea

o el fluir en torbellino,

varado en las cenizas,

esperando, siempre esperando

que pasen los días y las horas

que se vaya la luz

que venga la noche

y vuelva un nuevo día

a despertar,

a cumplir el rito

a invocar a la luz

de nuevo…

 

            M. Ibeas 1/11/2024



miércoles, 25 de febrero de 2026

Cuento historias...

 OCHO

             Él me dijo: Yo la escuchaba contar historias de sus antepasados en las nubes que ellos cubrían, en las nubes con que ellos se vistieron”-          (Adonis, pag. 203)

 

Cuento historias,

Sigo contando historias

Que nadie me cuenta ya

Que bullen en mi cabeza

Nadie me las dicta

Yo solo las extraigo

Del manantial de sombras

Que me cercan:

Las saco a la luz

Del reino de los muertos

De lo vivo ya vivido

Que perfora los recuerdos

a través del tiempo

__vivos o muertos, qué más da__

Son las cenizas, los rescoldos del ayer

Entre los troncos yertos

Y nada me retiene

Ni hay muros que me cerquen,

Ni vallas, ni barreras, ni límites;

es la niebla que se tiende sobre el río

de la vida,

es la herida abierta

hacia las dos orillas,

donde ya no nace el sol

y siempre es de noche

encendida

Y con los mimbres del arroyo

voy tejiendo lentamente,

el barco que me lleva

al reino de Caronte

la cesta de los días

y el agua se me escapa

entre las dos orillas

no hay tiempo

ni tiento las paredes

de mi celda…

Solo espero

El nuevo despertar de madrugada

Y las llamas del insomnio

que se tiende

a lo largo y a lo ancho

del nuevo amanecer

la niebla que  cubre

el nuevo universo desierto..

           

Mariano Ibeas 20/10/2024

 


https://www.facebook.com/groups/3170007599691208

Cuento historias...

 OCHO

             Él me dijo: Yo la escuchaba contar historias de sus antepasados 

en las nubes que ellos cubrían, 


en las nubes con que ellos se vistieron”-          (Adonis, pag. 203)

 

Cuento historias,

Sigo contando historias

Que nadie me cuenta ya

Que bullen en mi cabeza

Nadie me las dicta

Yo solo las extraigo

Del manantial de sombras

Que me cercan:

Las saco a la luz

Del reino de los muertos

De lo vivo ya vivido

Que perfora los recuerdos

a través del tiempo

__vivos o muertos, qué más da__

Son las cenizas, los rescoldos del ayer

Entre los troncos yertos

Y nada me retiene

Ni hay muros que me cerquen,

Ni vallas, ni barreras, ni límites;

es la niebla que se tiende sobre el río

de la vida,

es la herida abierta

hacia las dos orillas,

donde ya no nace el sol

y siempre es de noche

encendida

Y con los mimbres del arroyo

voy tejiendo lentamente,

el barco que me lleva

al reino de Caronte

la cesta de los días

y el agua se me escapa

entre las dos orillas

no hay tiempo

ni tiento las paredes

de mi celda…

Solo espero

El nuevo despertar de madrugada

Y las llamas del insomnio

que se tiende

a lo largo y a lo ancho

del nuevo amanecer

la niebla que  cubre

el nuevo universo desierto..

           

Mariano Ibeas 20/10/2024

 

martes, 24 de febrero de 2026

Tengo la soledad...

SIETE

            “Él me dijo: mi herida se ha vuelto más suave y grande que antaño.

Aún soy niño, una soledad dentro de mí”.

                                                (Adonis, pag. 202))

Tengo la soledad

Vencida de mi mano

Ha devenido ni nombre

Mi abrigo,

El dolor es mi hermano

Nació tras de mí

Como una excrecencia

Un alter ego

Que me acompaña

Del alba hasta el ocaso

No hay cuidado que se pierda

Si acaso, en algún momento,

Un otro yo oculto

Que sale al paso

No logra acompasar ni mi respiración

Ni mis pasos

Chocamos en las mismas piedras

y tropeamos sin cesar

nada me acompasa

 ni sigue el ritmo

de los pasos quedos

en un tropiezo,

__ una piedra en el zapato,

un escrúpulo apenas__,

pero tan presente siempre…

Divergemos de raíz

Y nuestros caminos

No se


cruzan nunca

Él sigue sui senda

Y yo la mía:

De la herida original

Que nos vio alumbrar la luz del día

No queda ya

Ni polvo mineral, ni barro

Ni cenizas

Hubo, fue una vez

Y  luego… nada¡

 

            Mariano Ibeas 14/06/2024

 


lunes, 23 de febrero de 2026

No, no tengo una aldea...

SEIS

            Él me dijo: no tengo una aldea donde la palabra se convierta en un campo de amor noble, el pan se transforme en amante” (Adonis , Pg´202)

 

No, no tengo una aldea,

Se quedó lejos

en el espacio y en el tiempo;

allá entre las brumas

de la infancia

se quedó,

a través de la ventana del desván

desde donde contemplaba el mundo

y el horizonte de tejados

perlados de escarcha

y de nieve en el invierno.

Se quedó en la lluvia

y en el ruido del viento

en la chimenea,

en las pavesas de los troncos

de encina,

en el fuego del hogar,

en el manso trascurrir

del rezo del rosario

en la lenta morosidad

del rumiar

de los animales en la cuadra

en los gritos del corral

y los dientes de la hoz

que siegan las alfalfas,

en el alcacer

para  los conejos

Se quedó en las nubes

que dibujan en el cielo

sus formas caprichosas

y el rumbo de los cielos

y de estrellas

en las profundas noches de verano

__en el mejor observatorio posible,

 tendido sobre los sacos de trigo,

recién aventado__.

Se quedó en las aulas

cuando el tiempo no existía

y el futuro

era otro!

 

            Mariano Ibeas 9/06/ 2024