viernes, 9 de octubre de 2026

Silencio...!

 


Sesenta y siete ( 842)

“Llega el silencio…

¿y tendrá parentesco con la muerte…?

(María Zambrano, O.C. Vol. VI pág. 753)

                        I

¿De dónde surge el silencio…?

¿Dónde nace?

Aparece de vez en cuando

por distintas latitudes,

lejos unas de otras,

y donde está no se le espera;

como un fantasma

aparece y desaparece

            según su propia ley.

El silencio, como una presencia,

un visitante que llega

            al atardecer,

cuando declinan las sombras

émulo de la luz

que declina,

alguien ajeno, lejano,

escondido, como temeroso

de la luz

que se refleja en sombras;

llega el silencio

como un salteador

            sin ruido,

con pasos quedos,

una aparición, un huésped

que llega viajero

de no se sabe dónde,

que entra

            ¿por qué resquicios?

jueves, 8 de octubre de 2026

 


La luz…

 

“Estoy demasiado rendida para escribir, demasiado poseída. Solo podría hacer poesía, pues la “poesía es todo” (Mª Zambrano, OC:III, pág 255)

 

La luz

Mi cuerpo está ahí,

aquí, como un traje

colgado en el perchero

He de ponérmelo.

He de revestirme de mi mismo

y salir a escena

en la parte del teatro,

el gran teatro del mundo

que me ha tocado representar:

ser peso y volumen

peso y conciencia

peso y ritmo

el de las alas

            de los ángeles grises…

ruido de los pasos humanos

sobre las tablas

sobre la tierra

arrastrando (se ) en el  polvo

sobre el suelo

el barro y las cenizas

soportando el peso del hombre

su mancha, su huella de Caín,

            sobre la tierra

su impureza

sobre las aguas

su crepitar

sobre el fuego.

Un cuerpo no es el viento

            ni la sombra

temblando de la hoja del árbol

no soy esa vibración del aire

ni ese ritmo ligero

de los pasos

            en la danza

no soy ese azul

            del cielo

ni la luz que brilla

            en ese charco de agua

            tras la lluvia..

Soy la flor de mis sueños:

*”He de ponerme mi esqueleto,

Me lo dieron hace tiempo”.

 

Maríano Ibeas

           

(Cita de Mª Zambrano, OC:III, Pág. 2119

La luz...

La luz…

 

“Estoy demasiado rendida para escribir, demasiado poseída. Solo podría hacer poesía, pues la “poesía es todo” (Mª Zambrano, OC:III, pág 255)

 

La luz

Mi cuerpo está ahí,

aquí, como un traje

colgado en el perchero

He de ponérmelo.

He de revestirme de mi mismo

y salir a escena

en la parte del teatro,

el gran teatro del mundo

que me ha tocado representar:

ser peso y volumen

peso y conciencia

peso y ritmo

el de las alas

            de los ángeles grises…

ruido de los pasos humanos

sobre las tablas

sobre la tierra

arrastrando (se ) en el  polvo

sobre el suelo

el barro y las cenizas

soportando el peso del hombre

su mancha, su huella de Caín,

            sobre la tierra

su impureza

sobre las aguas

su crepitar

sobre el fuego.

Un cuerpo no es el viento

            ni la sombra

temblando de la hoja del árbol

no soy esa vibración del aire

ni ese ritmo ligero

de los pasos

            en la danza

no soy ese azul

            del cielo

ni la luz que brilla

            en ese charco de agua

            tras la lluvia..

Soy la flor de mis sueños:

*”He de ponerme mi esqueleto,

Me lo dieron hace tiempo”.

 

Maríano Ibeas

           

(Cita de Mª Zambrano, OC:III, Pág. 2119


 

miércoles, 7 de octubre de 2026

Yo, el otro...

 


Yo, el otro…

 

“Necesito a alguien a mi lado, alguien que vea y sienta”

(Mª Zambrano, OC:III, pág. 239)

 

Un alguien

            al alcance de la mano

            que vea

alejarse y hundirse

las estrellas

            en el espacio

alguien que las mire

alejarse a distancia

            como el tiempo

            como el amor

            como la ausencia

alguien que toque

que ocupe espacio

que pase y pese

que añada volumen

            a mi cuerpo

un cuerpo solo

recortándose en el vacío

en el aire quieto

algo débil y solitario

necesitado de respirar

como un solo árbol

            en la estepa

como un solo junco

            junto a la charca

como una sola nota

            del piano

en la habitación vacía

encerrada en el silencio,

sin nadie que la escuche

la soledad intransferible

            de cada vida:

no soy uno

            sin el otro

no soy otro

            sin reflejo

la vida en solitario

            no tiene futuro

            ni sentido…

 

Mariano Ibeas            31/08 /2025

 

martes, 6 de octubre de 2026

Rumiante...

 


Rumiante

 

“ La vida no es más que un apasionado diálogo entre el mundo y el alma”

            (Mª Zambrano, OC:III, pág 211)

 

Quiero reconocer hoy

mi calidad de rumiante:

estoy en esa edad

en la que ya no puedo quedarme,

permanecer estático

e impasible;

es imposible

y solo permanece inmóvil

aquello de lo que queremos

            alejarnos…

Queremos huir del futuro

que se acerca inexorable.

La vida es una continua fuga,

una huida, una carrera

            incontenible

que nos aproxima

            a los abismos, los del no ser.

Si me detengo

soy como un pelota contra el muro,

mi vida rebota

            hacia atrás,

se hace recuerdo,

            una inmersión inútil

en el pasado ya vivido.

Imposible permanecer:

el  río nos arrastra,

la corriente nos empuja

el presente es un fluido

            miserable

que huye del instante.

Si me detengo

la nada se agiganta en torno;

crecen la angustia y el vacío,

            me rodean

y entonces,

incapacitado de  correr hacia delante,

me  hundo hacia atrás

me inmerjo en lo que queda

            a mi espalda,

a lo ya vivido,

me queda lo rumiado

vuelvo a la nostalgia todavía.

 

Mariano Ibeas            26/08/2025

 

lunes, 5 de octubre de 2026

Horizonte...

 Horizonte

 

“Solo el horizonte nos enseña a ver sin pedir ayuda

 el dintel del no-ser que nos aguarda”

 (Mª Zambrano. P. 175)

 

Horizonte de la  nada,

solo  el horizonte nos retiene

nos sella aquí y ahora

como un estallido en la mirada

solo él establece las distancias

y el punto de evasión

            el límite

nada nos detiene

y todo nos empuja

tras la flecha en la diana

            del tiempo y del espacio

la nada

la sola nada y el vacío

están ahí

no piden nada

no solicitan mi colaboración

para ser

no necesitan

            mi esfuerzo

por haber sido

ni mis ansias de vivir

ni mi sed de existir

no piden que me entregue

no reclaman mi respuesta.

Bastará que la línea de horizonte

se quiebre

bastará un día

en que  la voluntad de ser

tome distancia

ceda en un punto

se interrumpa en un momento

me ceda al paso

            se abra un hueco

un abismo por donde,

            irremediablemente,

yo desaparezca

y me hunda,

            inexorablemente,

en su ancho seno.

 

Mariano Ibeas            24/08/2025


viernes, 2 de octubre de 2026

La luz, mi luz...

La luz, mi luz

           

“La luz, mi cuerpo está ahí, aquí, he de ponérmelo”

                                   (Mª. Zambrano Pag. 174)

La luz.

Mi cuerpo está ahí

colgado en el armario.

He de revestirme cada día.

Al despertar no existo como yo

Soy un sedente, un fantasma.

No es la sombra temblando

de la hoja del árbol

ni siquiera el remedo triste

de un fantasma de la noche.

No soy el rumor de aguas

y de sombras apacibles

ni el ritmo ligero de las olas que besan

las arenas

no es la luz de superficie

en un charco tras la lluvia

ni el azul reflejado

            en los cristales.

Debo recomponerme mi esqueleto,

mi uniforme,

planchado y viejo

__hace tiempo que es mi hermano,

            compañero__.

Debo colocarme los ojos

            y mirar a través

como en un espejo,

como si el mundo fuese nuevo

            y mis labios,

antes de lanzar el grito,

desde las entrañas

            que no tengo

hubiesen olvidado la gramática

y el discurrir de la palabra

desde dentro…

Y esto que llaman manos

para asir el aire

y esto que llaman pies

            para asentarme firme

            y vertical

sobre la tierra

            y dar dos pasos

y este corazón que late

y esto que llamamos vida

regado por la sangre…

como salido de una tumba

que arde en su fuego secreto…

 

Mariano Ibeas            23/08/2025



jueves, 1 de octubre de 2026

Gota de aceite...

 


Gota de aceite

 

“Sobre la almendra hueca de tu nombre, mi frente va a estrellarse

seca y muerta ya antes” (M. Zambrano, pág. 203)

           

El pensar que fluye

como gota de aceite  

como gotas de lluvia derramadas

            sobre la tierra sedienta

como la luz de amanecer

            que asusta a la tiniebla

como brisa de la tarde

que peina las hojas

            de los árboles

como el fuego que acaricia

las manos ateridas

            en la nieve

así espero

en el silencio acogedor

que me acuna

            en los arrabales del sueño

y en vano empeño

por dejar

            mi mente en blanco:

presurosas se atropellan

las últimas palabras

apenas pronunciadas,

chocan contra el muro

            de la realidad cansina

que viene luego

            a visitarme

a machacar despacio

las últimas  esquirlas

que saltan de la piedra:

mi viejo corazón

            no alienta

y es en vano el choque

            con el duro pedernal

de la costumbre

no hay lugar

se fueron en pavesas las últimas astillas

de la hoguera:

todo terminó en cenizas.

 

Mariano Ibeas            23/08/202