jueves 2 de febrero de 2012

Wislawa Szymborska

A mi corazón el domingo

Wislawa Szymborska

Gracias te doy, corazón mío,
por no quejarte, por ir y venir
sin premios, sin halagos,
por diligencia innata.

Tienes setenta merecimientos por minuto.
Cada una de tus sístoles
es como empujar una barca
hacia alta mar
en un viaje alrededor del mundo.

Gracias te doy, corazón mío,
porque una y otra vez
me extraes del todo,
y sigo separada hasta en el sueño.

Cuidas de que no me sueñe al vuelo,
y hasta el extremo de un vuelo
para el que no se necesitan alas.

Gracias te doy, corazón mío,
por haberme despertado de nuevo,


y aunque es domingo,
día de descanso,
bajo mis costillas
continúa el movimiento de un día laboral.

De "Mil alegrías -Un encanto-" 1967
Versión de Gerardo Beltrán

*Tomado de.

http://amediavoz.com/szymborska.htm

lunes 16 de enero de 2012

CUANDO FRAGA DABA MIEDO

Cuando Fraga daba miedo
Rosa Montero 15 ENE 2012 - 23:13 CET

Eran los tiempos en los que Fraga daba miedo. Hablo de los primeros años de la Transición, cuando don Manuel tenía un cuerpo de barrilete como de boxeador ajado, una cabeza pétrea semejante a un mojón de carretera secundaria y un temperamento mercurial y vesubiano, de erupción incontrolada pero inminente. Todavía cincuentón, su energía era tan legendaria como la peculiaridad de sus actitudes, y las anécdotas le perseguían como las moscas al buey. Cuando le entrevisté por primera vez, en junio de 1978, todavía se comentaban sus célebres frases (como lo de “la calle es mía”) y sus arrebatos: por ejemplo, que en un mitin en Lugo, pocos meses antes, se había lanzado en persecución de 400 reventadores al grito de “¡a por ellos!”. O que, siendo ministro, había arrancado un teléfono de la pared porque no dejaba de sonar. O lo peor para mí entonces: que, pocos días antes de nuestra cita, había echado a empellones a un periodista porque no le gustaron sus preguntas. Como es natural, todos estos datos me hicieron acudir a la entrevista bastante amedrentada.
Por eso, por el puro miedo, me preparé muy bien el comienzo de la charla, intentando encontrar algún truco que me permitiera desmontar esa bomba de relojería que el político gallego parecía llevar dentro de su amplísima frente. Y así, empecé diciendo que me habían contado dos cosas contradictorias sobre él (“todo hombre es contradictorio”, tronó Fraga cargado de razón). La primera, que tenía un gran sentido del humor, una observación que le encantó: “Lo cultivo todo lo que puedo. Creo que uno de los grandes defectos nacionales es no tener sentido del humor”. Pero también me habían dicho, añadí, que era un hombre violento que me podía echar a la segunda pregunta. Y ahí, claro, don Manuel tuvo que decir que no, que eso solo había ocurrido una vez y con un amigo suyo, que él no hacía esas cosas… A partir de ese momento me sentí más protegida: al alardear de su buen humor, Fraga se veía obligado a demostrar que lo tenía; y tras negar sus brotes de violencia, presumí que le sería más difícil ceder a la tentación de estrujarme el cuello. Y así discurrió la entrevista, que fue difícil, tirante, agresiva por su parte y por la mía, pero también graciosa, chispeante e inolvidable.
Porque era cierto que Manuel Fraga Iribarne poseía un gran sentido del humor, una vasta cultura y una brillante inteligencia, y, al mismo tiempo, también era verdad que de repente parecía cubrirle un velo rojo, que perdía los nervios y farfullaba, que se convertía en un motor pasado de revoluciones y en una fuerza ciega e irracional. Ha sido nuestra más perfecta versión de Doctor Jeckyll y Mister Hide. Un personaje intenso.
Dos años después de aquella entrevista, en 1980, coincidimos como ponentes en un impresionante simposium que organizó la Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee (EEUU), sobre los cinco primeros años de democracia en España. El cuarto día, terminadas ya las conferencias, el evento cerró con un coctel-cena en casa del rector. En un momento ya avanzado de la noche me acerqué a la mesa de las bebidas a servirme una copa, pero los cubitos de hielo que llenaban un enorme bol se habían pegado los unos a los otros, formando un iceberg inexpugnable que ataqué inútilmente con las pinzas de hielo durante un buen rato. De pronto, Fraga Iribarne se materializó a mi lado con toda la solidez de su corpachón. "Permítame, señorita", ordenó, haciéndome a un lado. Se quitó la chaqueta, se remangó la camisa por encima del codo de su brazo derecho y, a continuación, comenzó a aporrear la gran masa congelada a puñetazo limpio hasta hacerla trizas. Luego agarró un buen montón de esquirlas de hielo con su manaza y me llenó el vaso. Y, sonriendo, dijo: "¿Ve usted, señorita? De cuando en cuando es necesario el uso de la fuerza bruta". De algún modo fue su punto final a uno de los debates que mantuvimos durante la entrevista. Nunca olvidaba nada.
Los años, la salud y el peso de la edad le fueron calmando, pero siempre mantuvo su originalidad radical y algo alienígena. De hecho, hasta su físico, al envejecer, le fue haciendo cada vez más parecido a un personaje de La Guerra de las galaxias. Hoy lamento la pérdida de este hombre irrepetible: el mundo será más convencional sin su presencia. Además, creo que hay que reconocer su esfuerzo por apaciguar en su momento a la derecha más cerril. Esto es: le agradezco que se comiera a los caníbales.

domingo 18 de diciembre de 2011

EL PAGAINFANTAS



Título: Pagainfantas.
Año: 2011.
Nacionalidad: España – República Bananera.
Género: Comedia, drama, reír por no llorar, mear y no echar gota.
Director: Iñaki Urdangarín (pendiente confirmación)
Guión: Diego Torres (pendiente confirmación)
Produce: Casa Real, Instituto Nóos, Govern de les Illes Balears, Generalitat Valenciana, SGAE.
Reparto: Iñaki Urdangarín, Diego Torres, Jaume Matas, Francisco Camps, la infanta guapa y la otra infanta. Con la colaboración especial de Juan Carlos Palito (as himself) y quieras que no, todos los españoles.
Sinopsis: Comedia para toda la Familia (Real) en la que se conjugan amor, poder, ambición y bodorrios de Estado. Un joven y exitoso deportista con cara de perpetuo jet lag (Iñaki Urdangarín) toma nupcias con Cristina, la infanta más hermosa del reino (en el reino hay sólo dos infantas) y es nombrado duque (consorte) de Palma (Arena). Nuestro protagonista conoce el éxito, el fasto, el boato y los oropeles: las mujeres le desean, los hombres quieren ser como él (sobre todo los horteras) y las señoras le aplauden rabiosamente y le llaman guapo cada vez que va a inaugurar una depuradora a un pueblo de Soria. Pero su aparente campechanía, bonhomía y carita de bueno son pura fachada; ebrio de power, el duque de Palma (Arena) se sumerge cada noche en los bajos fondos de Palma (de Mallorca), la muy mosquita muerta, y habla por el Skype con los delincuentes más perseguidos del reino, incluyendo ladrones, gente de la SGAE y Jaume Matas. Con la ayuda de su socio crea un entramado de empresas malévolas para quedarse con dinero del Estado y de los contribuyentes, fíjate tú, y hasta con los royalties de acreditados genios del mundo de la música, como por ejemplo Bebe. Mientras tanto, su cuñada (la otra infanta) desvía la atención llorando en las Olimpiadas y vistiéndose de alegoría de cosas y su concuñado (Jaime de Marichalar) crea una cortina de humo fingiendo que le da un telele pero es mentira, porque Marichalar en realidad es una persona deportista que lleva una vida sanísima y no es un yuppie absurdo ni nada. Su mujer pasa los días en Washington (no es duquesa de Washington, pero vive allí) ideando concatenaciones de nombres para ponerle a sus hijos y sufriendo en silencio la distante frialdad del duque de Palma, de cuyos tejemanejes no sabe nada aunque el dinero, bien que se lo gasta. Completan el reparto Juan Carlos Palito (que iba a ser interpretado por Ian McKellen, pero al final ha sido Juanjo Puigcorbé), la gueina (interpretada por Marisa Paredes), el príncipe (interpretado por Blanca Portillo, que pasó por un intenso programa de hormonado para preparar el papel) y Letizia Ortiz Rocasolano (interpretada por Loles León).

sábado 1 de octubre de 2011

DESDE EL MONCAYO



La foto es de Nuria Vela

viernes 1 de abril de 2011

LA TINTA QUE BORRA...

viernes 20 de agosto de 2010

PÁJAROS DE HONG KONG


Pájaros de Hong Kong

Los pájaros de Hong Kong
enseñorean la ciudad,
dominan desalados
el universo de rascacielos;
bajan con las nieblas y las lluvias
por las laderas del monte Victoria
y planean sin cesar como cometas.
Los milanos reales
del cielo de Hong Kong
__ kite = milano = cometa __
son cometas
que encontraron su libertad:
se rompió la cuerda
que les ligaba a los mortales
y elevados al rango
de los dioses
no quieren descender a tierra,
sólo planear en el aire
cruzando los cielos
sin cesar.

Mariano Ibeas

martes 17 de agosto de 2010

PÁJAROS DE KOWLOON


Pájaros de Kowloon

Los pájaros fantasma
del parque de Kowloon
envejecen en sus jaulas,
bajo el dosel de los plátanos y los banianos,
languidecen
con el plumaje brillante por la lluvia
ante las miradas tristes
de los niños y los ancianos...
Sólo en el estanque de los patos
y las tortugas,
los flamencos rosa,
__ como rascacielos de pluma __
posan para los turistas;
orgullosos y libres
__ ora sobre una pata,
ora sobre la otra __
incapaces de volar
sueñan con ser libres,
libres al soñar
con lagos enormes de color de rosa,
un brillante lago rosa
en las costas de Dakar.

Mariano Ibeas

martes 11 de mayo de 2010

DEDICATORIAS

DEDICATORIA


Yo no soy escritor, me ocupo simplemente en dedicar libros.
Me ofrezco para dedicar libros.
No quiero ser prologuista al uso, no, ni crítico o censor, o glosador, o escritor de reseñas para contraportadas o biografías de urgencia para colgar en las solapas de los libros en rústica.
No, nada de eso.
Solamente “dedicador de libros”, si se me permite la expresión; no creo que exista la profesión, al menos con ese nombre, ni que existan profesionales dignos de tal nombre, no. Incluso alguna editorial ha intentado vender los ejemplares ya previamente dedicados de puño y letra del autor. El sistema no ha funcionado.
Los autores de libros, cuando los dedican, son unos chapuzas; no dan la talla, no están preparados ni técnica ni física, ni psicológicamente para semejante tarea. Se les ve cansados, desganados, torpes, poco creativos y en general, se repiten hasta la saciedad en sus dedicatorias.
No hay más que observarlos en las presentaciones de libros y sobre todo en las casetas de las ferias del ramo. Nada que ver con un profesional.
Yo soy un profesional y escribo dedicatorias.
Me alquilo para dedicar libros en ferias, convenciones, presentaciones, centenarios, conmemoraciones o aniversarios de escritores vivos o difuntos… he perdido buenas ocasiones de trabajo en el pasado, en el año de conmemoración del cuarto centenario de la publicación de la primera parte del Quijote… de los premios Cervantes, de los últimos premios Nobel de Literatura, de los centenarios de Cernuda, Alberti, Neruda, Miguel Hernández, este mismo año... no he podido llegar a todo.
Sentado en un pequeño escritorio próximo a la caja registradora, observo a los clientes de la librería y mi ojo clínico de “dedicador profesional de libros” estudia con detenimiento a cada cliente… Para cada lector, y para cada libro, con calma y sosiego, una dedicatoria diferente.
Uso una pluma estilográfica de lujo y mi letra no desdice de la del mejor amanuense, mis dedicatorias son pequeñas joyas literarias, pensadas para cada libro y para cada lector.
A veces me dicen que no me parezco nada al retrato que figura en la contraportada.
__ Es verdad, digo, yo no soy el autor, sólo un “dedicador de libros”, y me dedico en cuerpo y alma a los lectores.

Sonrío y firmo: “P.O.” por orden, del autor, naturalmente.

Mariano Ibeas

lunes 5 de abril de 2010

LA SANGRE QUE HA PERDIDO....


La sangre que ha perdido
mi nuevo corazón .



Me redimo en el dolor

y en la fuerza de la sangre,

“la sangre que ha perdido mi nuevo corazón “*



Si pudiese un punto

volver a mis raíces

taladrar el tiempo en busca de salida

descorrer la noche como cortina de sombras

alumbrar la luz

como nuevo nacimiento…

sangre nueva, hombre nuevo

libre de lazos y alianzas,

libre para volar…



y sin embargo

yo me descubro lavado por la sangre *

como un recién nacido,

la sangre de mi nuevo corazón marcó mi puerta:

el ángel exterminador pasó de largo,

soy libre

y ya podré volar.



* Cita de Olga Bernad



Mariano Ibeas

miércoles 31 de marzo de 2010

TERTULIAS EN ZARAGOZA


De el "Heraldo de Aragón", lunes 29 de marzo de 2010, pag. 55:

Dedicado a Dorita Puig, en Alemania ... y a Ewa Jaworska en su Polonia,

que un tiempo participaron activamente en la tertulia del Van Gogh

Tertulias de Zaragoza: algo más que palabras
R. C. L. ZARAGOZA 29/03/2010 a las 06:00
Literatura, cine o teatro son algunos de los temas que centran la actividad de las numerosas tertulias que existen en la ciudad, algunas con varias décadas de vida. Pero sus miembros, desde adolescentes a octogenarios, promueven y participan en muchas actividades.
Longevas como la Tertulia Teatral de Zaragoza (fundada en los años 60) o recientes como La Casa de Zitas (con solo 18 meses). Clásicas como la Tertulia Poética de la Asociación Aragonesa de Escritores o heterodoxas como la Tertulia Albada. Sean como fueren, las muchas que animan la capital aragonesa son algo más que reuniones donde charlar.
Pablo Lumbreras, presidente de la Tertulia Teatral, recuerda que su primera sede fue el "saloncillo" del Teatro Principal, que se llenaba... aunque a veces fuera "para ver bajar a las coristas de las revistas", cuenta riendo Lumbreras. Fue tan relevante que llegó a recibir el Premio Nacional de Teatro. "Se montaban obras, se buscaban figurantes para teatro, ópera y películas...", explica Lumbreras. Recuerda divertido que una vez, cuando reunían extras para un filme, "se apuntaron varias prostitutas que querían hacer de monjas".
Ahora, sus actividades se limitan a la reunión de algo más de media docena de tertulianos los sábados por la mañana en el café Nueva York de San Vicente de Paúl, algunos recitales poéticos (ahora preparan uno sobre Miguel Hernández) y la presencia en actos como los de la Feria del Libro. Lumbreras explica que trata de "mantener el fuego de esta tertulia, que fue muy importante, porque me fastidia que se vaya al carajo".
Y es que en la lista de las extinguidas, además de la prestigiosa Niké, hay otras como la del Club Cultural 33, "que ya no hay forma de resucitarla", cuenta Emilio Quintanilla, que perteneció a ella y ahora coordina con Rosendo Tello y Ángel Sobreviela la revitalizada Tertulia Poética de la Asociación Aragonesa de Escritores.
Esta, que sigue los cánones clásicos, reúne una vez al mes en la Biblioteca de Aragón a un poeta invitado con alrededor de una veintena de tertulianos, sentados en círculo para charlar de versos y temas aledaños. Por ella han pasado Ángel Gracia, Nacho Escuin, Luisa Miñana o Miguel Ortiz Albero.
También de corte clásico, pero en torno al cine, existe desde 1996 la Tertulia Perdiguer, presidida por Ramón Perdiguer, en cuyas bodegas de la calle San Pablo se reúnen sus casi 40 tertulianos una vez al mes, para charlar con Jaime Esaín como moderador. El rango de edades va de los 20 a los 80 años y sus miembros son activos participantes en ciclos y festivales de cine.
Otra que no parece tener problemas para captar miembros es la Tertulia Albada, que preside José Luis Blas y cuenta con 125 socios activos más un centenar de participantes esporádicos. Fundada en 1982, ocupa ahora un local de la calle Fray Julián Garás, donde los viernes se habla de "temas de actualidad, sociales, políticos, de salud, culturales...", enumera Carlos Tundidor, uno de sus miembros.
Pero, además, Albada lo mismo mantiene grupos de yoga que organiza debates de cine, un concurso anual de relatos cortos (que se fallará el 17 de abril) o excursiones de distinta índole, como una próxima a Orihuela coincidiendo con el centenario del poeta Miguel Hernández, nacido allí.
Para mantenerse en contacto, los socios no han dudado en usar -aparte de una revista que se edita desde hace 20 años- las nuevas tecnologías: hay un blog y se emplean correos electrónicos y 'sms' para informar a los miembros, la mayoría de edades entre 40 y 60 años.
Hasta la Tertulia Literaria del Centro de Mayores La Jota (iniciada en el año 2000 y formada por más de una veintena de personas) se ha apuntado a Internet y cuelga en un blog sus reuniones. Hacen lecturas "de temas diversos, principalmente narrativa, historia y biografías" y los tertulianos solo tiene una norma: "Respeto a todas las opiniones y moderación en los adjetivos calificativos", precisa Luis Picó, su coordinador.
El respeto es también el único requisito imprescindible para participar en las muchas actividades de La Fragua Bohemia, asociación cultural fundada por la creadora de la editorial La Fragua del Trovador, Mª José Carvajal, entre cuyas iniciativas está una 'cena de confraternización' anual entre varias tertulias. "Hubo una época en la que estaba mal visto que si eras de una tertulia fueras también a otras, y eso me enfadaba", aclara Carvajal.
En la de 2009, hubo 120 personas de las tertulias La Republicana, Van Gogh, Mujeres del Picarral, Casa de Zitas, Los Incrédulos de Casablanca, Rey Fernando de Aragón, Argensola y Fuentes de la Mentira. Entre los invitados, el escritor José Luis Corral y Miguel Ángel Tirado, Marianico el Corto.
La Fragua, de contenido sobre todo literario, tiene citas los últimos martes y jueves de cada mes, una en la Biblioteca CAI Mariano de Pano y otra como Club de Nubepensadores en la Biblioteca de Aragón. Edita una revista, organiza recitales, visitas culturales y conciertos, y en Navidad publica un libro con textos de sus tertulianos, cuyos beneficios se donan a una ONG. De sus miembros, la menor tiene 23 años y la mayor, 85. "Hay más mujeres que hombres", señala Carmen Salas, secretaria de la asociación y 'pluritertuliana'.
Como María Otal, que los lunes no se pierde la sesión de la tertulia poética Van Gogh, en cuya fundación en 1988 participó y cuya longevidad atribuye Otal a que es una "tertulia abierta a todo".