CUARENTA Y TRES (II)
Él me dijo:
¿Es la vida lo que nos instruye o es
la muerte.
¿Qué creer? Una promesa.
(Adonis,
Adoniada, Pág. 211
Imagino,
__
si el río enfermara__,
si
se secara
y se convirtiera en polvo
para
las criaturas
de sus profundidades,
no
habría salida
y
en la superficie tampoco,
nada
subsistiría.
Imagino
la tierra
en esta desolación
sin
sabiduría, sin respuesta.
¿Acaso
todo lo que nace
en esta tierra
es
una piltrafa, un harapo
tejido
por la mano
del
delirio y la desolación?
¿Cómo
curar este suelo
si
no es con un puñado
de tierra
que
se lanza sobre el cadáver?
He
escuchado las voces
de la aves en la orilla,
el
murmullo quedo
de las estatuas en el parque,
observo
el rubor
de los patos del estanque,
la
luz difusa
que
declina…
En
estos momentos
presiento
que
mi vida es un manto,
un
abrigo glorioso
que
me acompaña
desde siempre,
pero
que se deshila
lentamente,
hilo a hilo,
y
cada vez
que
intento remendarlo
la
aguja de mi voz
se quiebra
y
se descose,
como
si mi voz mendigara
a
la puerta de la muerte!
Mariano
Ibeas 11/03/2026



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