CUARENTA
“Él me dijo:
Ciertamente la duda sopla
tempestuosamente, sin embargo todo tiene
derecho a vivir”
(Adonis,
Adoniada, Pág. 209)
Te
asaltan
todas
las dudas
a
un tiempo.
Todo
ser vivo
tiene
derecho a vivir,
pero
¿Tendrá todo el derecho
a
morir
como
le apetezca?
__
pregunto desconcertado__.
Porque
el derecho a vivir
puede
darse,
aunque
no siempre
se ejerza.
Tú,
por ejemplo,
fuiste
el tercero
en
la línea de sucesión
de
tus padres,
pero
los dos anteriores
se
malograron,
tomaron
sus precauciones
y
nunca se habló de ello
en
la familia.
Fueron
otros
los
que te lo contaron
muchos
años más tarde
para
que no te sintieses
culpable.
¿Pero
no tenían derecho
a
vivir, aquellos dos?
No
eligieron tampoco
ni
vivir, ni morir.
Simplemente
ocurrió,
sucedió
como se suceden
las
estaciones;
y
en este otoño
las
nubes se desvanecen,
desaparecen
bajo mis pasos,
una
lluvia sin agua,
una
tormenta vespertina.
Octubre
en estos instantes
no
es más que lujuria.
Mariano Ibeas 10/03/2026



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