CUATRO
Él me dijo: la prosa me pidió
escribir
Mi
cuerpo en el de ella. ( Adonis, pg. 201)
Mi
cuerpo en el de él,
mi
cuerpo en el de ella,
el
surco primero del día,
la
besana
marca
el ritmo de los renglones
y
sueña con enmarcar el día:
no
hay vuelta atrás
sólo
la mano firme en la mancera
y
el lento `paso de los bueyes
en el surco
ir
y volver, volviendo la tierra,
productiva
y fecunda como herida:
cursus,
cursus, cursus…
la
mente no vuela
se
esfuerza en sus discursos
y
pide sus semillas la tierra,
__
miro al cielo
buscando inspiración__
y
si el tiempo no es propicio
queda
la tierra yerma,
queda
la tarea sin cumplir siquiera…
Los
astros no fueron tampoco
una
ayuda estimable:
se
nubló el cielo,
desapareció
la luz del horizonte
y
la tarde se diluyó en sombras.
Quedó
la tierra cereal
yerma
en sementera…
Habrá
que esperar una vez más
la bendición de las nubes
__
no queda sino a página en blanco__
No
hubo lugar,
la
tierra espera
El
hombre propone
Y
los dioses tornan los ojos
y
niegan su raíz
al
verde cereal
y
el fantasma del hambre
ronda los caminos
la
suerte esquiva, será otro momento quizás
mientras
tanto,
cansancio
sudor y polvo
¡Y
a esperar la nueva primavera!
Mariano Ibeas 4/03/2024



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